White Sensation es una fiesta blanca llevada hasta el final. El blanco no se queda en el código de vestuario de los invitados: alcanza al vestuario de los artistas, a la decoración, al mobiliario, a la iluminación y a la gráfica. El resultado es un evento que se ve homogéneo desde cualquier ángulo y en cualquier fotografía, algo muy difícil de conseguir cuando cada proveedor aporta su propio color.
Cómo se construye
Empezamos por el recorrido del invitado. Un pasacalles o unas figuras vivientes reciben en el acceso, la animación de sala sostiene el cóctel, un número central marca el momento fuerte y un cierre luminoso abre pista. Todo en blanco, con la luz como único color variable: en cuanto cae la noche, el blanco se convierte en pantalla y admite cualquier tono de iluminación sin perder unidad.
Para qué tipo de evento
Funciona en fiestas de verano, inauguraciones, eventos de marca con identidad clara y celebraciones al aire libre. Es también una de las temáticas más agradecidas para públicos internacionales, porque la regla se entiende sin explicaciones y porque involucra a los invitados desde la invitación: cuando el público viene vestido de blanco, ya forma parte de la escenografía.


















